martes, 29 de octubre de 2013

No es oro todo lo que reluce II


turisteo

Es curioso lo que un cliente ve cuando entra a la más conocida web de reservas, booking.
Fisgar a que hotel ir en su próxima escapada,  ponerlo en si lista de deseos o fantasear organizando un viaje increíble tiene otro significado para las empresas y que el cliente desconoce. 
Esta web analiza estos "fisgues" para saber las conversiones a reservas que se realizan. Habrá establecimientos que tomen esto en cuenta y otros que sean conscientes que este análisis tiene su aquello y que hay que cogerlo con pinzas. 

Además de esto, el cliente que cree que ese hotel que tiene la  marca de oferta inteligente, que te aparece en los primeros puestos o tiene un pulgar arriba es cuestión de las opiniones de los muchos o pocos clientes que tenga el establecimiento. Esa posición de privilegio es cuestión de una media de unos cuantos indicadores en los que cómo no, están las comisiones extras, que el hotel sea buen pagador, los contenidos, etcétera. Amén de cuando quieres ya destacar  sobre todas las cosas y, entre la oferta y comisiones extra, poco te queda del ansiado beneficio por habitación.

No obstante, y pese a su forma de trabajar, no deja de cobrar como una agencia de viajes de las de siempre, cobra en función de la venta. Otra cosa son las parafernalias que se ha inventado para sacar algo más que el quince pero que el empresario es libre de dárselo o no. Y está claro que en booking hay que estar, las cosas como son.

Ahora bien, aparece en el panorama de las reservas un nuevo portal, aunque ya un histórico de las opiniones de turistas, pidiendo euros y muchos, simplemente por estar con ellos, te hagan o no reservas. 

Yo me pregunto, ¿les dará resultado esta política de venta? Siendo booking su competencia y llevando ventaja como lleva ¿darán resultado estas labores comerciales? ¿La gente será capaz de cambiar sus hábitos y reservar a través de esta página o seguirá mirando opiniones por un lado y reservando por el otro?

Ya veremos si el búho consigue su objetivo. 




viernes, 25 de octubre de 2013

No es oro todo lo que reluce




Marea la rapidez con la que cambia el sector turístico, sobre todo el perfil del cliente.
Algunas empresas se han preocupado siempre de saber la opinión que tenía el cliente de ellos con el único afán de mejorar. Las armas que tenían eran las encuestas de satisfacción, que podían cuantificar y analizar qué servicio es el mejor, cual flojea y en ocasiones las felicitaciones por el trabajo realizado. 
Ahora el escenario es algo muy distinto, además de las encuestas de satisfacción,  las herramientas digitales están a la orden del día.

En principio todo esto, el montaje creado alrededor de la opinión del cliente es genial. Es un gran altavoz para que otros clientes sepan las bueno y lo malo de las empresas, si es por la limpieza, por el precio, el personal o porque en el destino llueve mucho. Sea cual sea la opinión y sobre el que, nos parezcan absurdas o fantásticas, esas opiniones están a nuestro alcance, lo que hace que la empresa no se duerma en los laureles.

Pues bien, el problema es que ahora algunos clientes utilizan esto como moneda de cambio. Insinúan rebajas, algún que otro detalle con el afán de ahorrarse unos euros. Saben el daño que pueden hacer poniendo opiniones demoledoras sobre un establecimiento y lo hacen.

Por otra parte, las páginas en las que el cliente puede dejar su opinión, muchas veces no dejan lugar a replica, en otras incluso sin haber estado pueden opinar clientes o enemigos maliciosos, otras da igual la opinión del cliente porque lo que hace que estés más arriba es lo que pagas.

Al final entre clientes “peligrosos” y todas estas páginas de reservas y opiniones, el empresario turístico, el que trabaja duro por ofrecer lo mejor a cada uno de sus clientes, tiene que hilar muy fino y aguantar lo suyo.

Y el cliente de bien que desea elegir su "gran lugar" le toca averiguar y analizar esas opiniones, las verdades y las mentiras ocultas y que establecimiento está en una posición privilegiada por que ha pagado más. 


martes, 15 de octubre de 2013

La primera impresión es la que cuenta

Anfitriones



Hace unos años estuve recibiendo un curso sobre anfitriones. La gente que no sea de este mundillo pensará como es lógico, ¿anfitrión? anfitrión de qué. Pues como nos define la RAE " Persona o entidad que recibe en su país o en su sede habitual a invitados o visitantes"  y en este caso  "Anfitriones", programa de Turespaña que se enmarca en el Plan del Turismo Español Horizonte 2020, se basa en la cultura del detalle, en ser el anfitrión de tu destino.

Este programa se divide en dos; una, la de ser anfitrión como empresario de un negocio turístico (por supuesto extrapolable a cualquier tipo de negocio en la que la atención al cliente sea una máxima) y otra en el que el anfitrión es el destino.

Está claro que en relación al negocio pues cada uno sabe lo que tiene que hacer si quieres ganar y fidelizar clientes y en relación al destino, la administración debería tener un plan establecido para que el destino impactase en el visitante.

Por desgracia no todos los pueblos y ciudades te sorprenden, centros de primer orden, en imagen, sólo hay algunos; San Sebastián, Cudillero, Santillana del Mar... y algunos más desde luego. Cierto es que parten de un urbanismo privilegiado, pero no creo que esto sea impedimento para que cualquier lugar sea grande o pequeño puedan mostrar su mejor cara.

Y de esto trata un poco anfitriones, embellecer el destino. Para ello desde turespaña nos invita a conocer este programa . Desde la página de anfitriones podemos hacer una autoevaluación que nos ayudará a saber por dónde empezar a trabajar. Una vez realizada la autoevaluación nos descargaremos los manuales de buenas prácticas que nos podrán ayudar a mejorar la imagen de nuestro destino.

La imagen de nuestro destino, esa cara que se muestra por primera vez al turista, es importante, además de otras cosas, que hacen que el destino sea inolvidable.


Desde luego, lo ideal sería la suma de las dos líneas que contiene este programa, la cultura del detalle por parte del empresario turístico y el embellecimiento del destino.


lunes, 30 de septiembre de 2013

camarero!! uno del cielo


 tocinillo de cielo

Es curiosos lo que da de si una píldora formativa. Empecé siendo una espectadora de los emprendedores del "talud de la ería" y terminé la sesión con un montón de ánimos y de alguna que otra idea que quien sabe si algún día materializaré.

Una de las ideas era hacer una apps en la que llevar de la mano a los turistas que vienen a la ciudad como si fuera su amigo, su cicerone. Está claro que cuando vas de "turisteo" a una ciudad no es lo mismo ir a sitios que te recomienda una guía, que son los de todas las guías, que si vas de la mano de algún amiguete, que te lleva a esos sitios con encanto que no salen en los libros. Esto no quiere decir que los que están  no tengan encanto pero lo que está claro es que no están todus las que son.

Quien dice sitios con encanto dice bares, espacios culturales, rincones, paisajes, comida, chigres, donde comprar las mejores "fabes" o donde comer un buen pescado del Cantábrico.

La apss no la haré de momento pero si compartiré en este blog esos "especiales" para mi, siempre desde mi opinión claro.

Aunque parezca raro empezaré por el tocinillo de cielo del Palper. Raro porque siendo de Oviedo hay otros dulces que bien merecen ser nombrados, pero es curioso lo que los recuerdos de la infancia pueden hacer por que algo sea lo primero de una buena y gran lista.... espero.

Sin duda no hay tocinillo igual. Los que conocen el postre lo saben y los que no invito a que lo degusten. No puede ser más rico, más suave y más dulce. Sin duda el tocinillo del palper es el rey de los tocinillos en Asturias.
Para los que conocen las dulcerías asturianas o las típicas de las confiterías de esta tierra estos tocinillos vienen siendo los moscovitas de Rialto, los bombones de Peñalba  o las princesitas de la Playa. 




sábado, 14 de septiembre de 2013

y llegó San Mateo


Oviedo

Me hubiera gustado escribir antes este post sobre San Mateo pero mejor escribirlo visto las novedades de este año.

Todos los ovetenses y parte de los asturianos han estado en estas fiestas populares que suelen durar unos diez días, en los que los "chiringuitos", conciertos y otras diversiones conviven en la ciudad. Es una fiesta para todos, pequeños y grandes tienen su espacio. Teatro, hinchables, actuaciones callejeras, conciertos, comida, bebida....

La oferta respecto a conciertos suele ser bastante variada, y este año como novedad hay dos puntos calientes, la plaza de la catedral, como no podía ser de otra manera y para no romper tradiciones, y la Ería, en donde dan cabida los conciertos dirigidos a un público más "joven".

Respecto a la oferta gastronómica, no hay quien haya estado en estas fiestas y no haya ido por los "chiringuitos" del casco antiguo a degustar la variedad de bocatas que nos ofertan. De hecho es visita obligada para poder decir, yo estuve en San Mateo.

Este año, como novedad importante, en esto del comer y beber, el "gastromateo", una propuesta diferente en el que nos sorprenden con una oferta gastronómica lejos del bocata de siempre, acompañada de dulcerías ricas ricas y propuestas en coctelería y otras bebidas espiritosas. Además de actuaciones para grandes y chicos. Sin duda, una alternativa complementaria y que no dejará indiferente a nadie.

El día 19 de septiembre tiene lugar el día de América en Asturias, ya vamos por la 63 edición, fiesta declarada de interés turístico nacional y que llenan el centro de la ciudad con pasacalles, carrozas y bailes.

Y el día 21, el día del patrón, los ovetenses lo celebran con una tradicional comida campestre, en el que no puede faltar el bollo "preñao".

Casi diez días para poner broche final al verano y entrar con un poquito más de alegría en el otoño.

Este San Mateo promete.